Metas económicas 2019-2020 del BCH confirman menor inversión extranjera

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BCH confirma baja en la inversión extranjera y devaluación del lempira

De acuerdo a la revisión del Programa Monetario 2019-2020, del Banco Central de Honduras (BCH), la economía crecerá en base a los sectores de electricidad, construcción y banca privada.

La inversión extranjera no muestra señales de aumento y se proyecta una baja, a pesar de las millonarias concesiones otorgadas a través de las APP. (Asociaciones Público Privadas).

A continuación los indicadores monetarios revisados por el BCH.

Precios
Los pronósticos de corto y mediano plazo indican que la inflación se ubicaría dentro del rango de tolerancia (4.0% ± 1.0 pp) para diciembre de 2019 y 2020, al considerar el contexto internacional relevante para la economía hondureña y la normalización en los precios internos, como resultado de la disipación de los efectos de los ajustes a las tarifas de energía eléctrica.

Adicionalmente, las nuevas proyecciones contemplan menores presiones inflacionarias por el lado de la demanda agregada, al prever una desaceleración de la actividad económica para ambos años en comparación a las estimaciones del PM 2019-2020.

Cabe destacar, que las proyecciones previstas de la inflación están condicionadas a cambios en factores internos y externos, siendo los principales riesgos: mayores fluctuaciones a los previstas en los precios internacionales de los combustibles y materias primas, así como eventos climáticos desfavorables que afecten la oferta de alimentos.

Actividad Económica
En línea con la evolución reciente de la actividad económica nacional y las menores perspectivas de crecimiento mundial, la economía hondureña reflejaría menor dinamismo para 2019 y 2020 en comparación a las estimaciones de inicio de año.

Dicho comportamiento estaría influenciado por las menores exportaciones, particularmente de banano y papel y cartón; lo cual sería compensado por
la reducción en las importaciones básicamente de materias primas y productos intermedios.

Adicionalmente, para 2019, la disminución de la inversión privada también estaría explicando el menor crecimiento, compensado en parte por el incremento en el consumo, debido a la mayor adquisición de bienes y servicios del sector público; mientras que para 2020, el descenso de la inversión y consumo total contribuirían a dicho resultado.

Por otro lado, las actividades que reflejarían primordialmente disminución en su contribución al crecimiento de 2019 y 2020 serían: Agropecuario e Industria Manufacturera; compensadas en parte por el mayor incremento de Electricidad y Distribución de Agua para ambos años y de Construcción e Intermediación Financiera en 2019.

Sector Externo
Para el cierre de 2019 y 2020, el déficit en cuenta corriente de la Balanza de Pagos como porcentaje del PIB se ubicaría en 3.8% para ambos años, inferior al observado en 2018 y similar al estimado en el PM 2019-2020 (3.8% y 3.7%, respectivamente).

Este comportamiento es atribuido principalmente a la reducción de las importaciones de materias primas y productos intermedios, así como de bienes de capital, aunado al crecimiento de las remesas familiares, al reflejar un crecimiento de 8.2% para 2019 y 6% en 2020.

La disminución del desempleo hispano en los EE UU explica este indicador positivo, pero es contrarrestado en parte por las menores exportaciones de bienes.

La caída de las exportaciones de mercancías generales se debe, esencialmente, a la reducción en las exportaciones de banano (disminución del precio internacional y volumen exportado), papel y cartón (efecto volumen), camarón cultivado (menor precio) y aceite de palma (efecto precio).

Compensadas parcialmente por el aumento de melones y sandías (volumen y precio) y la mejora en el precio internacional del café para 2019 respecto al estimado previamente; no obstante, este último se mantendría inferior al observado en 2018.

Por su parte, las exportaciones de bienes para transformación en 2019, mostrarían un crecimiento similar al estimado en el PM 2019-2020, favorecidas por la venta al exterior de prendas de vestir; mientras para 2020 denotarían desaceleración básicamente por la menor demanda de equipo de transporte y maquinaria y aparatos eléctricos.

En lo que respecta a la cuenta financiera, los flujos de la Inversión Extranjera Directa presentarían una reducción para ambos años en comparación a lo previsto anteriormente, debido a la menor reinversión de utilidades de las empresas y mayores pagos de deuda con inversionistas directos.

Por su parte, se prevé una mayor entrada de divisas al país, derivada en parte por el endeudamiento del gobierno en 2019.

En ese sentido, se espera que la acumulación de reservas internacionales, permita continuar alcanzando una cobertura superior o igual a 5 meses de importación de bienes y servicios, contribuyendo a mantener una posición externa favorable.

Sector Fiscal
El déficit fiscal de la Administración Central fue revisado al alza para 2019 y 2020 con relación a lo previsto en el PM 2019- 2020, situándose en 2,4% y 2,3%, respectivamente.

Las mayores estimaciones son resultado básicamente del incremento de las transferencias corrientes y de capital, destacando el aumento de la inversión en infraestructura; compensado en parte por la menor ejecución del gasto corriente esencialmente en remuneraciones y bienes y servicios, aunado a la disminución en el pago de intereses.

En lo referente al déficit del Sistema Público No Financiero (SPNF), se espera se ubique como porcentaje del PIB en 0,9% y 0,8% respectivamente, en línea con la meta establecida en la LRF (1% del PIB), atribuido principalmente al superávit de los institutos de pensión y del resto de Instituciones Descentralizadas.

Sector Monetario
El BCH ratifica que su principal instrumento de señalización de política monetaria al mercado continuará siendo la TPM, modificándola conforme a la evolución y perspectivas económicas internas y externas.

Asimismo, seguirá disponiendo de sus instrumentos de política monetaria
directos (encaje legal e inversiones obligatorias), e indirectos (FPI, FPC, reportos y subasta de Valores del BCH) con el fin de mantener niveles de liquidez que permitan mantener una inflación baja y estable.

La emisión monetaria crecería a un ritmo acorde a las expectativas de crecimiento económico e inflación para ambos años.

Por otro lado, se proyecta que la captación total de recursos del sistema financiero, sea inferior a lo establecido en el PM 2019-2020, congruente con el menor ritmo de crecimiento de la actividad económica.

Esto unido a la disminución del ingreso de divisas, debido esencialmente a la reducción de las exportaciones; compensado en parte por el mayor flujo de remesas familiares.

En tanto, se estima que el crédito de las OSD al sector privado muestre aceleración en comparación a lo previsto en el PM 2019-2020, en línea con el mayor dinamismo observado de los préstamos al consumo, industria y agropecuario.

Asimismo, se considera que los programas del Gobierno para acceso a vivienda y financiamiento de las principales actividades productivas estarían impulsando el crédito; no obstante, dicho incremento se ubicaría por debajo de lo mostrado en 2018.

De igual forma, seguirá adaptando su política cambiaria, con el fin de enfrentar de mejor manera choques externos e internos, reduciendo el traspaso de fluctuaciones de tipo de cambio a los precios nacionales

Es así que seguirá evaluando el comportamiento del MID (mercado de divisas) con el objetivo de continuar fortaleciendo el mismo.

El BCH continuará implementando las Medidas de Política Monetaria, Crediticia y Cambiaria aprobadas en el PM 2019-2020, publicado en marzo del presente año.

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