Sobrevaloración mínima de hospitales móviles sería de $12.3 millones: ASJ

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Dos hospitales de los siete comprados, vendrían el próximo mes

La compra de los siete hospitales móviles a una “empresa de bolsillo (USB)”, tendría una sobrevaloración de 12.3 millones de dólares (se pagaron 47 millones de dólares), denunció la ONG, Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).

Según el informe preliminar, Invest-Honduras adquirió cada hospital dos millones de dólares más caro que el valor del mercado, incluso pudo conseguir mejor precio de haber tratado directamente con los fabricantes.

ASJ hizo cotizaciones con los proveedores, pero no presentó los documentos ni la fecha de cotización, teniendo en cuenta los tiempos de emergencia internacional del Covid-19.

ASJ también asegura que el empresario guatemalteco Axel López, es un intermediario que tiene una “empresa de USB”, ya que comprobaron que no tiene oficinas en Estados Unidos ni fábricas para cumplir con el millonario pedido.

Se analizó además la compra de ventiladores retomando la denuncia realizada por el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), pero no cuestionan los precios.

Sin embargo, denuncian que los mismos podrían no venir completos y que no existe autorización para ampliar la compra. “Todo fue decisión del director de Invest-H, Marco Bográn”, agregó. Sin embargo, la directiva de Invest-H, no ha tomado medidas, dos meses después de las compras.

Sobrevaloración

Uno de los principales hallazgo de la investigación es que Honduras pagó más de 2 millones de dólares (50 millones de lempiras) por cada hospital que adquirió, declaró Carlos Hernández director ejecutivo de ASJ.

“Un total de 12.3 millones de dolares de sobrevaloración minima”, estima el informe.

“Existe el riesgo de que INVEST-H/Gobierno de Honduras haya gastado $47.462.500 en hospitales móviles y estos lleguen cuando ya no los necesitamos, con precios sobrevalorados y de una calidad deficiente. INVEST-H no consideró establecer en los contratos con las empresas proveedoras penalidades por entregas tardías, pese a que la entrega de los bienes es indispensable en la respuesta a la crisis sanitaria”.

“Al señor Alex López, el intermediario al que Honduras compró los hospitales, fue demandado en Estados Unidos por un banco porque no pagó sus tarjetas de crédito, este hombre fue sacado de un departamento porque no pagó el arrendamiento y lo procesaron, es decir, al empresario que le dimos mil millones de lempiras no paga sus tarjetas ni su renta”, dijo Hernández.

El directivo aseguró que la ministra de Salud, Alba Flores, dijo desconocer el proceso de compra y que firmó la nota de solicitud a petición de Invest-H, y cuando estaba recluida en su casa por estar contagiada de Covid-19. “Ella debe decir públicamente los que nos contó a nosotros”, sostuvo Hernández.

La nota de Salud se envió el 16 de marzo y dos días después Invest-H procedió a la compras, una celeridad insólita en las compras del Estado.

“INVEST-H, argumenta que la urgencia de la crisis y el deseo de salvar
vidas explica el apuro en hacer compras sin consultas y análisis previos;
no obstante, este argumento no se sustenta al ver el resultado del apuro.
Dedicar 1 o 2 días para validar con expertos de cada área cada proceso de
compra, se hubiera tenido más información sobre necesidades, calidad
y cantidades necesarias y estuviéramos salvando mucho mas vidas”, apunta el informe de ASJ.