En enero de este año la cifra fue de 422.7 millones de dólares, según el BCH
Tras el anuncio de “aranceles recíprocos” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de 10% para Honduras, a partir del próximo viernes, el país se debe preparar por el impacto exportador con el principal socio comercial del país.
En 2024, las exportaciones hondureñas de bienes y servicios (productos y manufactura), superaron los 5.809 millones de dólares, una cifra que podría reducirse este año. La exportación mayor fue en maquila textil y parte de autos con un total de 3.805 millones de dólares.
En total del país exportó bienes por 11.047 millones de dólares en 2024.

Los Estados Unidos son el principal destino de las ventas externas con 52,6% del total; sobresalen los productos manufacturados como prendas de vestir, arneses de uso automotriz y bienes de origen agrícola como banano y café.
EE UU es el principal comprador de café y de la maquila textil hondureña. Además de arneses para autos, cuyas exportaciones crecieron 5% en 2024, banano, piedra triturada, entre otros.
En enero de este año el país exportó hacia los EE UU 422.7 millones, incluyendo 234.9 millones en bienes para transformación.
Cómo se aplicarán los aranceles de Trump
Trump exhibió un cartel con dos columnas: una con los aranceles y barreras que supuestamente los países imponen a los productos estadounidenses -incluidas medidas indirectas como la manipulación de divisas o regulaciones sanitarias- y otra con las nuevas tarifas que EE UU. aplicará en respuesta a esas naciones.
El plan contempla un arancel base del 10% para todos los productos importados, sin excepción por sector o categoría, que entrarán en vigor este viernes 5 de abril.
Desde el día 9 se aplicarán impuestos más elevadas a las importaciones desde más de 60 países que la Casa Blanca considera los principales responsables de lo que Trump definió como “décadas de abuso comercial”.
Entre ellos están China (34%), los de la Unión Europea (20%), Japón (24%), Corea del Sur (25%) e India (26%).
Entre los países que recibirán gravámenes aún más altos destacan Vietnam (46%) y Camboya (49%), dos economías con un pujante sector manufacturero que en los últimos años han absorbido inversiones y producción desplazadas desde China.
El argumento central del presidente es que estas tarifas son necesarias para corregir lo que él considera un desequilibrio estructural.
En 2024, EE UU registró un déficit comercial de US$918.000 millones, un 17% más que el año anterior, lo que Trump calificó como “una emergencia nacional que amenaza nuestra seguridad y nuestra forma de vida”.
Según cálculos del asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, las medidas podrían generar ingresos anuales de hasta $600.000 millones, además de estimular la industria nacional y recuperar empleos del sector manufacturero.
El efecto en la región
La nueva ofensiva comercial de Donald Trump tendrá un impacto directo en casi todos los países de América Latina.
El arancel del 10% afectará a Honduras, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
Solo dos países latinoamericanos figuran con aranceles superiores al mínimo: Nicaragua, con un 18%, y Venezuela, con un 15%.
Olu Sonola, jefe de investigación económica en la agencia Fitch Ratings, consideró que “se trata de un cambio de juego, no solo para la economía de EE UU, sino para la economía global”.
Afirmó que, con estas medidas, la tasa efectiva de aranceles en Estados Unidos regresaría a niveles no vistos desde 1910 y “muchos países probablemente acabarán en recesión”.
Otro efecto colateral es la posible erosión de tratados comerciales vigentes desde hace décadas: la imposición unilateral de aranceles y la amenaza de una guerra comercial podrían, según analistas, debilitar alianzas históricas y fomentar un entorno de incertidumbre en los mercados.