Alimentos aportan el 26% de las emisiones de gases efecto invernadero, ¿cuáles impactan más?

Algunas empresas ofrecen producción natural y miden el CO2

Aunque el debate sobre el cambio climático y las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) tiende a enfocarse en las industrias extractivas o el transporte, la producción de alimentos también aporta su cuota. De hecho, esta actividad aporta 26% de las emisiones de GEI a nivel mundial.

El portal de investigación de datos Our World in Data, analizó cuáles son los alimentos que generan más emisiones, y además de la carne, figuran algunos poco imaginados, como el café instantáneo, el helado o la pizza vegana.

La ganadería y la pesca representan el 31% de las emisiones de alimentos

Carnes, huevos y legumbres en el listado

La producción de un filete de ternera representa el mayor impacto medioambiental, al liberar 129,75 kilogramos de CO2 equivalente por kg producido; le sigue la carne de hamburguesa, con 54,98 kilogramos. Sobre este punto, aseguran que los productos de origen animal utilizan más de 80% de las tierras fértiles y emiten hasta 58% de las emisiones totales de GEI relacionadas con los alimentos.

Otros productos como el café instantáneo y el queso parmesano liberan 53,9 y 24,02 kilos de CO2 equivalente en su producción, respectivamente. El chocolate negro sigue en el listado, con 20,62 kilogramos, seguido por el té con 17,6 de GEI liberados a la atmósfera en su producción. Los alimentos compuestos también figuran en la lista; es el caso de la pizza de carne, cuya producción emite 7,4 kilogramos de gases contaminantes.

El salmón, uno de los pescados más populares, también aporta alrededor de 10,51 kilogramos de CO2 por kilo de producción. Los alimentos asociados a granjas avícolas, como los huevos y la leche obtenida en granjas, aportan 4,44 y 3,7 kilos de CO2 equivalente, respectivamente. El agro no está exento de liberar gases nocivos: productos sumamente consumidos, como el arroz, tomates y plátanos aportan de 3,93 , 2,27 y 0,87 kilogramos de CO2, respectivamente.

Las bebidas alcohólicas, como el vino y la cerveza, aunque en menor medida, contribuyen 1,72 y 0,69 kilos de CO2 en su producción.

Según la ONG Ecodes, la emisión de gases nocivos no es el único efecto de la producción alimentaria. Proveer a la población de estos productos impacta los suelos a través de la acidificación; la deforestación y el consumo excesivo de agua son otras de las problemáticas y llevan al ser humano por una senda de desabastecimiento futuro.

Entre otros efectos está la contaminación química y biológica, “que tiene consecuencias directas en el mantenimiento de los ecosistemas y el aumento de las emisiones; por no olvidar los impactos a nivel socioeconómico, que también influyen de manera más que significativa en el medio ambiente”.

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