Desde hoy, es casi seguro que los consumidores se enfrentarán a shocks comerciales, pues Estados Unidos puso fin a una antigua excepción que permitía que los paquetes con un valor inferior a $800 evitaran los aranceles.
El número de paquetes que se acogieron a la exención se ha disparado en la última década, alcanzando casi 1.400 millones en el año fiscal 2024, o aproximadamente $3,7 millones al día. Esto, a su vez, ha impulsado el crecimiento de empresas de comercio electrónico como Amazon y Shein en los últimos años.
La decisión del presidente Donald Trump de eliminar esta política significa que las facturas sorpresa acompañarán cada vez más las entregas que se han convertido en un elemento básico de la vida moderna para muchos consumidores.
“Esto solo se agravará después del 29 de agosto, cuando el resto del mundo pierda el acceso al de minimis”, dijo Derek Lossing , fundador de la firma de consultoría logística Cirrus Global Advisors.
Desde hoy, los paquetes que ingresen al país estarán sujetos al pago de aranceles según la tasa arancelaria por país de origen que Trump impuso en virtud de sus poderes de emergencia. Como alternativa, los paquetes enviados por correo internacional podrían estar sujetos a una tarifa fija temporal de entre $80 y $200 por artículo, pero solo durante los próximos seis meses.
La inminente expiración ya ha sembrado el caos entre las empresas de logística, vendedores y servicios postales que intentan resolver un proceso complicado y costoso con lo que dicen son instrucciones limitadas de las autoridades estadounidenses.
Los servicios postales de todo el mundo han suspendido los envíos a Estados Unidos hasta que haya más claridad, lo que ha desconcertado aún más al aparato de envíos global. Para las empresas que dependen de esas redes (muchas veces pequeñas empresas que buscan ahorrar dinero) la opción que enfrentan es cancelar los pedidos a clientes estadounidenses u optar por transportistas exprés más costosos como UPS y FedEx que todavía realizan envíos de paquetes.
“Si se limita un canal, entonces ese volumen irá a otro lado”, dijo John Pickel, vicepresidente de política de la cadena de suministro internacional del Consejo Nacional de Comercio Exterior, una organización que aboga por el comercio abierto. Mientras tanto, los minoristas con sólidas operaciones de comercio electrónico deberían estar preparados para manejar el cambio de tarifa desde su lado, dijo Lossing. “Sería un desastre si intentaras que un consumidor se ocupara de ello”, dijo.
Varias empresas de mensajería alrededor del mundo iniciaron con las restricciones de envío de paquetes a Estados Unidos. Empresas como Swiss Post, Australia Post, Japan Post, DHL en Alemania prohibieron los envíos de paquetería a Estados Unidos, debido al fin de la excepción de minimis. Asimismo, el grupo postal austriaco, así como operadores postales nórdicos y belgas, suspendieron el envío.
Los estados y empresas aseguran que tienen que evaluar primero el impacto de la medida para dar una solución a los consumidores. FedEx aseguró que sus envíos no se afectan por los operadores.