La brecha laboral entre mujeres y hombres continúa ampliándose en Honduras, donde el desempleo femenino subió al 6,8% y ya afecta a más de 117.000 hondureñas, según datos del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).
La tasa de desocupación femenina alcanza el 6,8%, frente al 3,7% registrado entre los hombres, según Adela Fiallos, secretaria técnica del Comité de Género del Cohep. Según Fiallos, el desempleo entre las mujeres aumentó dos puntos porcentuales respecto al año anterior, una variación que evidencia un deterioro en las oportunidades laborales y una ampliación de la brecha frente a los hombres.
Las cifras del Cohep son diferente a las reportadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El INE estimó en 4,9% el desempleo abierto en 2025.
Fiallos consideró que esta situación no debe analizarse únicamente desde una perspectiva económica, debido a que existen factores sociales que condicionan el acceso de las mujeres a determinados puestos de trabajo.
Entre esos obstáculos mencionó la persistencia de sesgos de género en los procesos de contratación, debido a que todavía existen empleos considerados tradicionalmente como exclusivos para hombres, pese a que las mujeres puedan contar con la preparación académica y profesional requerida.
Otro de los problemas señalados es la subutilización del talento femenino. Aunque cada vez más mujeres obtienen títulos universitarios y mejoran su preparación profesional, muchas terminan desempeñando trabajos que se encuentran por debajo de sus niveles de calificación.
Esta situación representa, según el planteamiento empresarial, una pérdida de oportunidades tanto para las trabajadoras como para la economía, debido a que parte de la población profesional no logra aprovechar plenamente sus capacidades dentro del mercado laboral.
El impacto adquiere una dimensión adicional debido a que el 38% de las mujeres que tienen empleo son jefas de hogar, de acuerdo con los datos expuestos por Fiallos.
Señaló la distribución desigual de las responsabilidades de cuidado de niños y adultos mayores como otro de los factores que pueden limitar la participación femenina en el mercado de trabajo.
Estas tareas recaen tradicionalmente sobre las mujeres y pueden dificultar tanto la búsqueda de un empleo como su permanencia y crecimiento profesional.
Fiallos agregó que la violencia contra las mujeres constituye otro elemento que debe considerarse dentro de la problemática social y laboral, al señalar que en Honduras se registra una muerte violenta de una mujer cada 31 horas.
Distrito Central con mayor impacto
Las cifras también muestran diferencias dependiendo de la ubicación geográfica. Según Fiallos, la mayor tasa de desempleo entre las mujeres se concentra en el Distrito Central, donde se encuentran Tegucigalpa y Comayagüela.
En segundo lugar aparecen otras zonas urbanas del país y posteriormente San Pedro Sula, uno de los principales centros económicos y productivos de Honduras.
Ante este panorama, la secretaria técnica del Comité de Género del Cohep pidió impulsar políticas públicas orientadas a generar empleo formal para las mujeres y promover estrategias conjuntas entre el Gobierno y la empresa privada.
Consideró necesario crear mecanismos que permitan conectar a las mujeres calificadas con las oportunidades laborales disponibles, además de reducir las barreras que dificultan su contratación y permanencia.
El desafío, sostuvo, no se limita a disminuir las cifras de desempleo, sino también a aprovechar mejor el talento femenino y reducir una brecha laboral que continúa afectando a miles de hogares hondureños.



































