Brasil registró un superávit comercial de 7.400 millones de dólares en agosto, según datos oficiales publicados el viernes, ya que las exportaciones crecieron más rápido que las importaciones. El resultado fue mayor al superávit de 7.100 millones de dólares previsto por analistas.
Las exportaciones aumentaron un 12,2% interanual hasta alcanzar los 33.200 millones de dólares, mientras que las importaciones crecieron un 9,2% hasta los 25.800 millones de dólares.
Esta potencia exportadora de materias primas registró un aumento del 223,1% en los envíos de mineral de cobre con respecto al año anterior, lo que contribuyó a impulsar estos buenos resultados.
El resultado también se vio respaldado por un crecimiento de dos dígitos en las exportaciones de petróleo crudo, soja, café y combustibles.
De enero a agosto, el superávit comercial se disparó un 28,2% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar los 55.300 millones de dólares.
En julio, el Gobierno pronosticó un superávit comercial de 90.000 millones de dólares para 2026, y se espera que el aumento de los precios del petróleo beneficie a Brasil, un exportador neto de petróleo, en el contexto de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.













