La producción industrial de Estados Unidos cayó en marzo, afectada por la desaceleración del sector manufacturero y una menor actividad en servicios públicos a raíz de la guerra en Medio Oriente.
La producción en fábricas, minas y servicios públicos descendió un 0,5%, luego de un aumento revisado al alza de 0,7% el mes anterior, según datos publicados el jueves por la Reserva Federal.
La producción manufacturera, que representa tres cuartas partes del total industrial, retrocedió 0,1% tras un incremento más sólido el mes previo de lo inicialmente reportado. La actividad en servicios públicos disminuyó 2,3%, mientras que la minería también registró una caída.
Antes de la guerra en Medio Oriente, comenzaban a surgir señales de recuperación en la manufactura, en medio de menor incertidumbre en la política comercial y una sólida inversión en equipos. El informe de la Fed mostró que la producción fabril en el primer trimestre repuntó tras el peor período de tres meses en tres años.
Datos separados de la Fed de Filadelfia mostraron que un indicador de actividad manufacturera actual aumentó este mes a uno de los niveles más altos desde 2021. La encuesta reflejó una aceleración en el crecimiento de pedidos y envíos, aunque también en los precios de insumos.
Sin embargo, el optimismo empresarial comienza a deteriorarse debido al aumento de los costos de la energía y materiales, lo que podría limitar los pedidos si el conflicto se prolonga.
El informe de producción industrial de la Fed también mostró que la caída en la manufactura reflejó una menor producción de bienes de consumo y equipos empresariales, así como de materiales. Entre las industrias, descendió la producción de vehículos y autopartes, junto con metales primarios y muebles. Excluyendo autos, la producción fabril subió levemente 0,1%, marcando el tercer avance mensual consecutivo.
La utilización de la capacidad en fábricas, una medida del uso del potencial productivo, bajó a 75,3%. La tasa de utilización industrial general también retrocedió.
Datos adicionales publicados ayer jueves mostraron que las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo cayeron la semana pasada, lo que refuerza la evidencia de que los despidos siguen siendo limitados. Las solicitudes disminuyeron en 11.000, la mayor caída semanal desde febrero, hasta 207.000.













