La presidenta del consejo de administración de la multinacional Legrand, la española Ángeles García-Poveda Morera, una de las altas ejecutivas más influyentes en Francia, muestra «inquietud» por la guerra en Irán y el impacto que puede tener en la economía global.
«Ahora todos los dirigentes estamos muy pendientes y trabajando con planes B, C, D y E», dice García-Poveda Morera, quien está desde 2020 al frente del consejo de administración de Legrand, uno de los líderes mundiales de infraestructuras eléctricas y digitales para edificios.
Una de las pocas mujeres dirigentes de grandes compañías francesas cotizadas en el CAC-40, la directiva nacida en La Palma (1970) y criada en Madrid, expresó su «inquietud» personal y «desde un punto de vista económico, financiero y empresarial» por el contexto geopolítico y económico internacional.
En entrevista a la agencia EFE, dijo que espera que el nuevo conflicto en Oriente Medio «no se enquiste» y que «se solucione rápido» porque llega tras una acumulación de crisis que están obligando a las empresas a replantear sus estrategias.
Señala que a la crisis provocada por el COVID-19, se sumaron después la invasión de Ucrania y el encarecimiento de la energía en Europa, así como el aumento de aranceles y la reconfiguración del comercio internacional, que alteran las cadenas de suministro y las decisiones de inversión.
«No hemos hecho más que acumular capas de dificultad y de volatilidad y de incertidumbre», constata. Esto obliga desde hace una década a trabajar «con muchos escenarios abiertos, haciendo quizás menos prospectiva a largo plazo y más foco en la capacidad de reacción inmediata», explica.
En el caso de Legrand, señala que aunque la compañía produce cerca de los mercados a los que sirve, incluido Estados Unidos, depende de componentes procedentes de distintos países, lo que expone al grupo a estas tensiones geopolíticas.

































