El Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Migración, Carlos Cordero, informó que los primeros datos sobre el ingreso al país de ciudadanos de China, durante la administración anterior, indican un mayor flujo pero con un movimiento migratorio «equilibrado».

El funcionario dijo que entre 2022 y 2025 ingresaron «13.022 ciudadanos» chinos identificados bajo control biométrico. «Del 2022 al 2025 ingresaron 13,022 ciudadanos chinos, pero también salieron 12,401, lo que indica un balance considerable entre entradas y salidas durante este período», indicó.

Los motivos principales de ingreso fueron turismo (5.435 personas), negocios (3.085), tránsito (790), y trabajadores temporales (756), además de otros propósitos. La diferencia entre entradas y salidas es de 621 personas, de las cuales 82 tramitaron permisos especiales de permanencia y 198 obtuvieron residencias temporales, sumando 280 permisos regularizados.

Muchos ciudadanos chinos ingresaron al país bajo la categoría B, lo que les permitía entrar con visa americana sin necesidad de visa hondureña. Otros ingresaron con visas solicitadas en consulados alrededor del mundo, y varios tramitaron visas en la Embajada de Honduras en China, abierta durante la administración anterior tras el establecimiento de relaciones diplomáticas.

El flujo de ciudadanos chinos fue considerado atípico, incrementándose significativamente desde el establecimiento de relaciones diplomáticas con China. En 2022 ingresaron 1.246 ciudadanos, cifra que aumentó a 2.755 en 2023, 3.995 en 2024, y 5.026 en 2025, mostrando un crecimiento progresivo año tras año.

Las salidas también mantuvieron un balance proporcional con las entradas, registrándose 2,692 salidas en 2023, 3,841 en 2024, y 4,696 en 2025. Este balance indica que no hubo una acumulación masiva de ciudadanos de China en el país, sino más bien un flujo de entrada y salida relativamente equilibrado.

Muchas solicitudes de permisos provenían de secretarías como la Secretaría de Planificación y Estrategia y la Secretaría de Relaciones Exteriores, que solicitaron facilidades migratorias para ciudadanos de ciertas nacionalidades. Los trabajadores temporales identificados principalmente trabajaron en la construcción de hospitales, como el Hospital del Sur, durante su permanencia en el país.

De los 341 ciudadanos que permanecen en el país, muchos están en proceso de regularización solicitando residencias o permisos especiales de permanencia. El Instituto Nacional de Migración está realizando revisiones exhaustivas e individuales de cada caso para determinar si cumplen con los requisitos necesarios para obtener estos estatus migratorios.

Respecto a las salidas, 8,599 personas retornaron vía aérea, 3,675 vía terrestre, y 127 vía marítima. Los aeropuertos principales de salida fueron Palmerola (4,287 personas), Villeda Morales (3,984), … (1,094), Amatillo (959), Florido (594) y Sur (437), mostrando una dispersión de salidas por diferentes puntos del país.

La mayoría de los ciudadanos que salieron vía terrestre se dirigieron a países centroamericanos vecinos como Nicaragua, Guatemala y El Salvador, particularmente a través de la aduana de Guasaule hacia Nicaragua. Honduras no cuenta con vuelos directos hacia China, por lo que muchos ciudadanos chinos ingresaron con conexiones desde Panamá, México o Estados Unidos.

El Congreso Nacional solicitó esta investigación para determinar, entre otros aspectos, si Honduras fue utilizada como plataforma para desplazamientos hacia otros países, particularmente Estados Unidos.

El flujo migratorio de ciudadanos chinos se ha reducido desde enero de 2026 bajo la nueva administración.

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