El petróleo subió en la negociación asiática este lunes después de registrar una pérdida semanal, mientras los traders evaluaban el impacto potencial de nuevas medidas de la Unión Europea destinadas a reducir los ingresos energéticos de Rusia y una serie de ataques ucranianos a infraestructuras energéticas.
A las 03:50 (hora de Europa), los futuros del petróleo Brent con vencimiento en noviembre subieron un 0,6% hasta los 67,06 dólares por barril, mientras que los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) ganaron un 0,5% hasta los 63,02 dólares por barril.
Los futuros del Brent cayeron casi un 0,5% la semana pasada debido a la presión del presidente Donald Trump para reducir los precios.
Aumenta la presión de las sanciones de la UE
La Comisión Europea propuso el viernes su decimonoveno paquete de sanciones contra Rusia, que impondría penalizaciones a traders, refinerías y empresas petroquímicas en terceros países, incluida China, que incumplan las normas existentes sobre importaciones de energía rusa.
La propuesta también busca incluir en la lista a 118 buques que forman parte de la llamada «flota fantasma» de Rusia.
Además, la UE pretende adelantar la prohibición de importaciones de gas natural licuado (GNL) ruso, potencialmente adelantando su implementación al 1 de enero de 2027, bajo presión de EE.UU.
Los funcionarios estadounidenses han expresado su apoyo a estas medidas. Trump ha instado a la UE a imponer fuertes aranceles a los principales compradores de petróleo ruso, especialmente China e India, y ha pedido a Europa que acelere su salida de los suministros energéticos rusos.
Ataques a infraestructura energética
Mientras tanto, Ucrania ha intensificado los ataques contra componentes clave de la infraestructura de exportación energética de Rusia.
Ucrania dijo el sábado que sus fuerzas de drones atacaron la refinería Saratov de Rosneft y la refinería Novokuibyshevsk en la región del Volga en Rusia, provocando explosiones y grandes incendios.
La instalación de Novokuibyshevsk, situada en la provincia de Samara, procesa más de 8,8 millones de toneladas de petróleo anualmente, mientras que la refinería de Saratov maneja más de 7 millones de toneladas, según informes.
Los mercados energéticos ven estas interrupciones como un fortalecimiento del piso bajo los precios del petróleo, dado que reducen el rendimiento y aumentan los riesgos tanto para las exportaciones de crudo como de productos refinados.
Los analistas afirman que incluso las suspensiones temporales de terminales o segmentos de oleoductos estrechan los márgenes de suministro global.



































