En este escenario, la firma Henley & Partners, junto con AlphaGeo, publicó el Índice Global de Riesgo y Resiliencia de la Inversión una guía que permitea los empresarios ubicar sus capitales con mayor seguridad en naciones con el menor riesgo de pérdida posible.
El ranking, que evalúa a 150 países con base en su exposición a riesgos geopolíticos, económicos y climáticos, como la inestabilidad política o los riesgos legales, regulatorios e inflacionarios, los contrasta con su capacidad de adaptación y resiliencia estructural. Para ello se apoya en pilares como las cuentas externas, la inversión de capital y la resiliencia climática.
Otros indicadores que también influyen de manera importante en la resiliencia económica de cada nación son, por ejemplo, el espacio de política fiscal, es decir, el nivel de deuda de cada Estado y sus posibilidades de financiar una eventual recuperación económica.
Por ello, el índice equilibra el riesgo y la resiliencia estructural para llegar a la calificación final. Aunque un país puede enfrentar riesgos muy altos, como turbulencia política o inflación, si su resiliencia estructural, reflejada en instituciones fuertes, una economía diversificada y bajos niveles de deuda, es sobresaliente, el índice compensará esos factores. Por el contrario, un país aparentemente “tranquilo”, pero sin defensas climáticas o con baja innovación y fortaleza económica, caerá en el ranking.
Los líderes del ranking
En el índice, actualizado a mayo de 2026, Suiza ocupa el primer lugar, con una calificación de 88,4 sobre 100. Según la firma, Suiza lidera la clasificación gracias a un desempeño excepcional en los indicadores de riesgo de inflación y riesgo legal y regulatorio. Su resiliencia, por su parte, se sustenta en su liderazgo mundial en innovación, así como en su alta resistencia climática, baja complejidad económica, elevada calidad de gobernanza y notable progreso social. Estos factores son los que la ubican entre los diez primeros países del mundo en todos estos indicadores.
Detrás de Suiza se ubica Dinamarca que, según el índice, se caracteriza por un sólido desempeño en los indicadores de Riesgo Legal y Regulatorio y Riesgo Climático Físico. En materia de resiliencia, su alta clasificación también se explica por esos factores, rasgos que comparte con Noruega, tercera nación del estudio, con la que además empata en el segundo lugar del indicador de Progreso Social.
Al podio de líderes le siguen Singapur, Suecia y Luxemburgo, con calificaciones de 83,37; 83,18 y 83,03, respectivamente.
Cabe destacar que, además de ocupar el cuarto lugar, Singapur ostenta el primer puesto en el indicador de Riesgo Legal y Regulatorio, lo que complementa su perfil de riesgo soberano consistentemente bajo y su reputación de estabilidad política, características que fortalecen la confianza de los inversionistas.
El bajo riesgo regulatorio es una característica común entre los diez primeros lugares del ranking, que completan Finlandia, Países Bajos, Alemania e Islandia. También destacan indicadores como Progreso Social y Gobernanza, rasgos compartidos por estos países que, además de figurar en el top 10, son importantes anclas económicas en sus respectivos continentes.
Así va Latinoamérica
En la edición, América Latina se caracteriza por una marcada disparidad. Pocos países de la región logran competir con los estándares de riesgo y resiliencia de Europa o Asia, mientras que la mayoría se ubica en la mitad inferior de la tabla global.
En esa línea, el ranking regional es liderado por Uruguay, que ocupa el puesto 39 de la clasificación global y destaca por su buen desempeño en gobernanza y estabilidad jurídica. En la tabla regional, a Uruguay le siguen Chile y México, en las posiciones 47 y 66, respectivamente.
Mientras la nación austral sobresale por su apertura de mercado y espacio fiscal, México ha venido escalando posiciones gracias a la relocalización de cadenas de producción, o nearshoring, con gigantes económicos como Estados Unidos.
Dentro de la región, Brasil, República Dominicana y Colombia se mantienen en el top 100, al ocupar los puestos 78, 83 y 86, respectivamente. El Salvador, por Centroamérica destaca en la posición 103 global.
Según el índice, si bien factores como la diversificación de mercados y la estabilidad macroeconómica pueden convertirlos en destinos atractivos para la inversión, riesgos como la inestabilidad regulatoria y el limitado espacio fiscal afectan su posición dentro de la clasificación global de la firma.
El Índice de Henley & Partners fue publicado por primera vez en octubre de 2025, con su más reciente actualización en mayo de este año.



































