El Gobierno ha recibido ya 900.000 solicitudes de extranjeros que quieren regularizar su situación en España, esto es, obtener un permiso de residencia y trabajo y contar con los derechos consecuentes. Se trata de una cifra récord, al superar el número de peticiones de procedimientos anteriores.
Por el momento, se han admitido a trámite unos 360.000 expedientes, cuando faltan 15 días para que se cierren las ventanillas de las solicitudes: el 30 de junio, quien no haya presentado la suya no podrá entrar en este proceso de regularización que pretende aflorar el trabajo irregular de estas personas y concederles sus derechos.
La medida, destinada en parte a integrar a los migrantes indocumentados en el mercado laboral formal, está registrando una fuerte demanda en un país que se ha mantenido abierto a la inmigración incluso cuando otras naciones europeas cierran sus fronteras.
La Organización sin ánimo de lucro de Ayuda a los Refugiados, Cear, prevé que las solicitudes superen el millón cuando el programa finalice dentro de dos semanas.
España anunció en enero su intención de regularizar a 500.000 inmigrantes
El crecimiento económico de España ha superado con creces al de la mayoría de sus homólogos europeos en los últimos dos años, impulsado en parte por los migrantes, que han dinamizado sectores clave como la hostelería y la atención a las personas mayores al cubrir la escasez de mano de obra y aumentar las cotizaciones a la Seguridad Social.
España ha concedido 360.000 permisos de trabajo temporales desde abril, lo que representa alrededor del 40% de todas las solicitudes recibidas, añadió el ministerio. Se permite a las personas comenzar a trabajar tan pronto como sus solicitudes sean admitidas a trámite.
Pilar Cancela, secretaria de Estado de Migraciones, dijo que el Estado tiene capacidad para tramitar hasta un millón de solicitudes entre abril y junio, señalando que las solicitudes superarían el número de permisos concedidos.
España lleva mucho tiempo sufriendo retrasos crónicos en su sistema de inmigración, con miles de migrantes de Colombia o Senegal esperando años para obtener asilo, que es denegado en más del 90% de los casos.
Estas políticas estrictas han dejado a unos 840.000 migrantes indocumentados esperando durante años para obtener otras formas de residencia, mientras viven en el país y trabajan en la economía sumergida mientras pasan por el proceso, según el laboratorio de ideas Funcas.
«Se trata de un programa extraordinario, pero debería haber una medida estructural que facilitara el acceso a los permisos de trabajo y residencia, con el fin de evitar la creación de grupos de personas que vivan al margen de la sociedad», dijo la directora del Cear, Mónica López, en una rueda de prensa celebrada ayer lunes.


































