La demanda mundial de crudo en 2026 muestra un crecimiento más débil de lo previsto debido a la presión de los precios y la desaceleración en Asia. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) recortó su pronóstico de crecimiento a 580.000 barriles diarios (bdp).

Mientras que la Agencia Internacional de Energía (AIE) prevé contracciones adicionales (1.6 millones de barriles por día) por tensiones geopolíticas en Oriente Próximo.

La Opep rebajó su previsión, según se desprende de una copia de su informe mensual, lo que supone la cuarta revisión a la baja consecutiva.

El grupo de productores sigue considerando que el impacto en el consumo desde el inicio de la guerra en Irán es menor que el que prevén otros organismos, como la AIE, que espera que la demanda disminuya en 2026.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo también elevó su previsión de crecimiento de la demanda de crudo para 2027, según el informe.

Para 2026 se prevé que la demanda de petróleo aumente en 580.000 barriles por día a nivel interanual, una revisión a la baja frente a evaluaciones previas. Señaló que la demanda en países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) bajaría en cerca de 40.000 barriles diarios, mientras que fuera de la OCDE crecería en 600.000 barriles diarios a nivel interanual.

Las previsiones de la demanda para 2027 apuntan a que esta se recupere y aumente cerca de 2,2 millones de barriles al día. También se prevé que la demanda de países OPEP tenga un alza de 300.000 barriles diarios, mientras que en los que no pertenecen a esta organización habría un crecimiento de 1,8 millones de barriles al día.

Imagen: OPEP
Imagen: OPEP

En cuanto a la demanda de los países de las Américas, en mayo esta tuvo una contracción de 200.000 barriles diarios. Esta es la primera baja a nivel interanual que se da desde noviembre de 2025. La demanda petrolera se vio afectada por disminuciones de 410.000 barriles al día en gasolina, caídas de 250.000 barriles al día en diésel y contracciones de 60.000 barriles diarios en queroseno.

Para mayo, la demanda petrolera en EE. UU. tuvo una contracción de 250.000 barriles diarios, frente a un alza de 600.000 barriles diarios en abril, lo cual representa la primera disminución desde enero de 2026. La gasolina tuvo la mayor contracción, con 380.000 barriles diarios, y su consumo se vio impactado por el aumento en los precios en estaciones de servicio.

En cuanto al consumo de diésel, este cayó 220.000 barriles a nivel interanual en EE. UU., lo que representó su nivel más bajo desde junio de 2020. El consumo se vio impactado por un alza en los precios, en un contexto de desaceleración en la actividad de transporte por carretera durante las últimas semanas.

La OPEP citó datos de la Asociación Americana de Transporte por Camión (ATA) en los cuales se revela que la actividad de transporte por camión en ese país se contrajo 2 % a nivel mensual en mayo, luego de que se registrara un alza fuerte en el primer trimestre de 2026. La organización señaló que espera que en EE. UU. aumente el consumo de gasolina a causa de la temporada de verano.

A la vez, las previsiones apuntan a que los viajes nacionales en 2026 superen el récord de 2025 de 71,8 millones de viajeros, gracias a los eventos de la Copa Mundial de la FIFA. Agregó que la proyección es que la demanda petrolera en EE. UU. aumente, y se espera que su economía se mantenga resiliente en 2026, impulsada por el gasto de los consumidores, posibles ajustes fiscales que aumenten los ingresos de los consumidores y bajo desempleo.

Para 2027, se proyecta que EE. UU. impulse la demanda petrolera. La OPEP indicó que la inflación en ese país se desaceleraría en 2027, y esto llevaría a un aumento en la demanda petrolera en los países de la OCDE América.

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