La comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo dio este martes luz verde al reglamento que regulará el futuro euro digital, la divisa electrónica con la que la Unión Europea busca una alternativa propia para los pagos electrónicos que reduzca su dependencia de firmas extracomunitarias como Visa o Mastercard.

El informe establecerá, una vez lo apruebe el pleno, la posición de la Eurocámara para negociar con los Estados miembros el texto definitivo de una legislación imprescindible para emitir el euro digital si el Banco Central Europeo (BCE), de quien depende la decisión final, da el paso de ponerlo en circulación.

«Es un día histórico para Europa», dijo la presidenta de la comisión parlamentaria, Aurore Lalucq, tras la votación. 

El recuento se ha saldado con 43 votos a favor, 14 en contra y una abstención. Según señalan fuentes conocedoras del proceso, se han opuesto los grupos ultraconservadores y de extrema derecha de la Eurocámara, es decir, Patriotas, ESN y ECR. A favor de la moneda digital se han posicionado los populares europeos, el grupo socialdemócrata, Renew, los verdes y la izquierda.

Tras el visto bueno, la votación en el pleno de la Eurocámara, ya con todos los eurodiputados presentes, tendría lugar entre los días 6 y 9 de julio. La gran mayoría alcanzada en la cita de hoy permite que se proponga iniciar las negociaciones finales con el resto de instituciones europeas sin necesidad de votar en el pleno, aunque alguno de los grupos que ha votado hoy en contra podría oponerse forzando la votación que, en cualquier caso, se anticipa abiertamente favorable al euro digital.

Una vez que el Parlamento Europeo haya adoptado su posición, la institución iniciará junto con el Consejo de la Unión Europea (ministros de los Estados miembros) la negociación de la aprobación definitiva. Se trata de una etapa conocida como trílogos en la que la Comisión Europea también participa bajo el papel de mediadora.

«Celebramos la decisión de Econ sobre el paquete de la moneda única que da forma al euro digital mientras garantiza el curso legal del dinero en efectivo. La adopción de la posición del Parlamento daría respuesta al llamamiento de los líderes de acelerar la fase preparatoria para concluir la legislación a finales de este año», señalan desde el Banco Central Europeo, BCE, que mantiene sus trabajos con el objetivo de que el euro digital pueda estar completamente en circulación en 2029.

Autonomía

El euro digital busca ser un equivalente al efectivo, pero en formato virtual. Con él, la autoridad monetaria pretende aunar la seguridad de los billetes y las monedas expedidas por el banco central con las comodidades del dinero digital en cuanto a almacenamiento e inmediatez. Pero junto al deseo de dar a los consumidores nuevas fórmulas de pago, el lanzamiento de la nueva divisa tiene también un sentido de autonomía estratégica.

En un mercado fragmentado por países, el euro digital, que será reconocido y aceptado en toda la zona euro, ayuda a disolver esas barreras que existen todavía. Solo los gigantes estadounidenses han logrado romper esas murallas nacionales haciendo al sistema europeo de pagos dependiente de sus servicios.

Según el BCE, dos empresas estadounidenses, Visa y Mastercard, gestionan 70% de los pagos con tarjeta en Europa y 10% se lo reparten otros operadores americanos entre los que se encuentra Amex. Ante esta situación, el euro digital aporta un universo de posibilidades al que el sector privado no había conseguido abrirse todavía pese a los intentos marcados por un bizum paneuropeo o iniciativas similares.

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