El presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, aseguró que la inflación bajará y estimó que durante julio pudo ubicarse en 5,5%, tras cerrar el primer semestre en 5,83%.
La inflación, que ahora se revisa el 10 de cada mes, se mantiene sobre la meta máxima del BCH de hasta 5% anual. Lagos señalò que aunque la inflación llegó a salirse del «rango de tolerancia», la tendencia comenzó a revertirse en los últimos meses.
La inflación «subió hasta una tasa de 6%. Ahora lo que vimos a junio es que empezó a converger a 5,8% y probablemente en se encuentre en 5,5%».
Reiteró que gran parte de la inflación que enfrenta el país es importada, por la alta dependencia del país de materia prima, alimentos y comercio en general, cuyos costos se trasladan directamente al consumidor.
Destacó que el Gobierno tiene un margen limitado para enfrentar el incremento de los combustibles, debido a que Honduras depende de los precios fijados en los mercados internacionales.
Explicó que el Gobierno ha mantenido subsidios para mitigar el impacto sobre la población, aunque advirtió que estos no pueden sostenerse indefinidamente
Destacó el fortalecimiento de las reservas internacionales, las cuales actualmente ascienden a cerca de 11,700 millones de dólares, equivalentes a casi siete meses de importaciones, lo que brinda mayor estabilidad financiera y permite cumplir con los compromisos internacionales, además de garantizar importaciones en caso de un escenario económico adverso.








































