La inflación en la región de Centroamérica desacelera este año y al cierre de febrero cerró en 1,02% interanual, de acuerdo con datos de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA).

La cifra es menor al 2,01% a febrero de 2025.
En términos acumulados, la inflación regional se ubicó en 0,31%, reflejando un entorno de precios relativamente estable, aunque con comportamientos diferenciados entre los países.
A nivel nacional, destacan contrastes importantes. Costa Rica registró una inflación interanual negativa de -2,73 %, consolidándose como el único país de la región en terreno deflacionario. Le siguen Honduras con 3,46% y Nicaragua con 2,86%, mientras que Guatemala (1,55%) y El Salvador (1,17%) reportaron niveles más moderados.
En el caso hondureño, el Banco Central de Honduras detalló que la inflación mensual fue de 0,40% en febrero, con una tasa interanual de 3,46 %, manteniéndose dentro del rango de tolerancia de mediano plazo de 4,0% ± 1.0 punto porcentual.
El comportamiento estuvo impulsado principalmente por el alza en alimentos y bebidas no alcohólicas, que aportaron 1,16 puntos porcentuales, seguidos por restaurantes y servicios de alojamiento, vivienda y otros rubros relacionados al consumo básico. En conjunto, estas divisiones explicaron el 78,3% del resultado interanual.
Por su parte, en El Salvador, el Banco Central de Reserva de El Salvador reportó una inflación interanual de 1,17%, superior al 0,06% registrado un año atrás y la más alta desde agosto de 2024.
El incremento estuvo asociado principalmente a mayores precios en restaurantes y hoteles (3,96%), bebidas alcohólicas y tabaco (2,55%) y salud (2,41%). Sin embargo, caídas en transporte (-0,92%) y comunicaciones (-0,53%) ayudaron a contener el avance del índice.
En Costa Rica, el Instituto Nacional de Estadística y Censos informó una caída mensual de -0,22% en febrero, profundizando la tendencia deflacionaria interanual. Entre los factores que explican este comportamiento destacan las reducciones en gasolina, huevos y automóviles nuevos, mientras que algunos servicios como alquiler de vivienda y educación mostraron aumentos.































