El índice de precios de los alimentos de la FAO en enero de 2026 se situó en 123,9 puntos, marcando un descenso del 0,4% mensual y un 0,6% menos que el año anterior, lo que confirma cinco meses de tendencia a la baja desde los máximos de 2025.
A pesar de esta moderación global, los costos siguen siendo elevados en mercados locales debido a factores logísticos y cambiarios.
El índice de la FAO mide las variaciones mensuales en los precios internacionales de una canasta de alimentos básicos, reflejando las tendencias de los productos básicos más comercializados.
Los descensos en los índices de precios de los productos lácteos, la carne y el azúcar compensaron con creces los aumentos en los de los cereales y los aceites vegetales, lo que dio lugar a la quinta disminución mensual consecutiva del índice.
El índice se ubicó 0,8 puntos (un 0,6%) por debajo de su nivel de hace un año, con 36,4 puntos (un 22,7%) menos que el máximo alcanzado en marzo de 2022.
El índice de precios de los cereales registró en enero un promedio de 107,5 puntos, lo que supone una subida marginal de 0,2 puntos (un 0,2%) con respecto a diciembre, si bien permanece 4,4 puntos (un 3,9%) por debajo del nivel alcanzado el año anterior. Los precios mundiales del trigo se mantuvieron mayormente estables, con un descenso de apenas el 0,4 % en comparación con diciembre.
Los precios internacionales del maíz también siguieron la tendencia a la baja, con una reducción del 0,2 % respecto de diciembre. En cuanto a otros cereales secundarios, los precios mundiales de la cebada registraron un modesto incremento, mientras que los precios del sorgo reflejaron los movimientos del mercado del trigo y fueron objeto de un ligero descenso. Los precios de la FAO para todos los tipos de arroz aumentó un 1,8 % en enero de 2026, como resultado de la mayor demanda, en especial de variedades aromáticas.
Los aceites vegetales alcanzó en enero un promedio de 168,6 puntos, es decir, 3,4 puntos (un 2,1%) más que en diciembre, y se ubicó un 10,2% por encima del nivel registrado un año antes. El aumento obedeció a la subida de los precios mundiales de los aceites de palma, soja y girasol, que compensó con creces la bajada de las cotizaciones del aceite de colza.
Los precios internacionales del aceite de palma subieron por segundo mes consecutivo, respaldados por la ralentización estacional de la producción en Asia sudoriental y la firme demanda mundial de importaciones impulsada por la mejora de la competitividad de los precios.
El índice de precios de la carne registró un promedio de 123,8 puntos en enero, con un descenso de 0,5 puntos (un 0,4%) comparado con diciembre, pero aun así se ubica 7,1 puntos (un 6,1%) por encima de su nivel del año anterior.
Mientras el índice de los lácteos se situó en enero en un promedio de 121,8 puntos, con una caída de 6,4 puntos (un 5,0 %) respecto de diciembre, y se ubicó 21,3 puntos (un 14,9 %) por debajo del nivel de hace un año.
Los precios del azúcar tuvieron un promedio de 89,8 puntos, esto es, 0,9 puntos (un 1,0%) menos que en diciembre y 21,4 puntos (un 19,2 %) por debajo del valor alcanzado hace un año.








































