Honduras se perfila entre los países de mayor resiliencia económica en Centroamérica, impulsada por el ascenso de remesas y una notable estabilidad macroeconómica, según señala el Grupo Banco Mundial en el último informe «Panorama Económico de América Latina y el Caribe».
El informe, presentado este miércoles, alerta que tal avance es insuficiente frente a las necesidades estructurales del país y plantea la urgencia de reformas orientadas a la calidad del empleo y de la productividad.
El mismo documento sitúa a Centroamérica como la subregión con mejor desempeño dentro de América Latina y el Caribe, en contraste con el crecimiento promedio regional estimado en 2,1% para 2026, cifra menor al 2,4% previsto para 2025.
Este dato coloca a Honduras, junto a Costa Rica, El Salvador y Guatemala, en un grupo que, pese a las adversidades globales, mantiene una dinámica robusta impulsada por el flujo de remesas, la expansión de servicios exportables, consumo interno y una creciente integración en cadenas de valor.
El Banco Mundial remarca que la alta informalidad y la baja productividad aún “frenan la reducción de la pobreza y la generación de empleo formal”.
La política industrial vuelve a ocupar espacio como herramienta para dinamizar el empleo y la productividad. Según Susana Cordeiro Guerra, el reto para la región es “crear empleos de calidad que impulsen el crecimiento y eleven la productividad”.
Por su parte, el economista jefe del BM, William Maloney advierte en el informe que el crecimiento sostenido requiere inversión en habilidades laborales, fortalecimiento de las instituciones, mejora del financiamiento y consolidación de la integración comercial.






























