El Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat) aprobó oficialmente las actualizaciones a los procedimientos de la Quinta Ronda de Evaluaciones Mutuas, alineadas con la metodología del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y orientadas a fortalecer la efectividad de los sistemas nacionales mediante criterios más modernos, consistentes y centrados en resultados.

Honduras se encuentra actualmente en la Quinta Ronda e Evaluaciones Mutuas y deberá cumplir con las nuevas reglas y enfoques de GAFILAT (alineados con los estándares globales del GAFI) priorizan «la efectividad demostrable sobre el mero cumplimiento formal de leyes».

Destacan el nuevo Plan Estratégico 2026-2030, controles estrictos en activos virtuales (criptomonedas), transparencia en beneficiarios finales y la actualización de la Recomendación 8 sobre organizaciones sin fines de lucro. Honduras aprobó este año el Registro de Beneficiario Final que se aplicará hasta el 2027.

Los nuevos cambios se aprobaron durante la celebración del LIII Pleno de Representantes de la organización, llevado a cabo en Lima, Perú, bajo la conducción de Panamá en el ejercicio de su Presidencia Pro Tempore durante 2026.

Las deliberaciones del máximo órgano de decisión reunieron a representantes de los 18 Estados miembros, organismos observadores, entidades internacionales y países cooperantes para definir las prioridades que guiarán el trabajo técnico de la región y evaluar la evolución de las amenazas globales.

Duante el evento se señaló que América Latina enfrenta profundas transformaciones tecnológicas, económicas y geopolíticas que exigen sistemas de prevención resilientes, innovadores y basados en riesgos. Subrayando que la cooperación internacional es la principal fortaleza para hacer frente al crimen organizado transnational, los activos virtuales, el fraude digital y los delitos ambientales.

Además de la actualización de los criterios de evaluación, el Pleno aprobó importantes herramientas regionales, destacando la presentación de la Primera Evaluación Regional de Riesgos de Financiamiento de la Proliferación, un diagnóstico pionero en América Latina que servirá para reforzar las políticas públicas, las estrategias de mitigación y la cooperación multilateral.

Asimismo, se incorporó la inteligencia artificial como un eje estratégico permanente mediante una hoja de ruta regional destinada a elaborar estudios especializados y evaluar el impacto de esta tecnología en los sistemas antilavado de activos y contra el financiamiento del terrorismo (ALA/CFT), analizando tanto sus beneficios para la supervisión como los riesgos asociados a su explotación por grupos criminales.

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