Tras casi cuatro meses de conflicto, Estados Unidos e Irán han alcanzado este domingo un acuerdo de paz preliminar para poner fin a tres meses y medio de guerra en Oriente Próximo, según ha anunciado Pakistán, cuyo primer ministro ha avanzado que la rúbrica tendrá lugar el viernes próximo en Suiza.
Tanto Irán como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han confirmado el pacto. El republicano también ha adelantado la apertura del estrecho de Ormuz.
Después de mucha expectativa, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció el “acuerdo de paz”. Se espera que la firma de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán dé inicio a 60 días más de negociaciones para poner fin a la guerra.
“Con el acuerdo ya en vigor, los mediadores facilitarán una serie de reuniones esta semana. Estos debates previos a la implementación sentarán las bases para las conversaciones técnicas y la ceremonia oficial de firma”, escribió en X el mandatario paquistaní, mediador clave entre Washington y Teherán.
En una publicación en su red social Truth Social, el líder republicano, que este domingo cumple 80 años, explicó que, a cambio de la reapertura del estrecho, Estados Unidos levantará el bloqueo marítimo impuesto a la entrada y salida de buques en puertos iraníes.
“El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Felicidades a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peaje del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. ¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!”, escribió Trump, sin ofrecer más detalles del acuerdo.
En las próximas horas el presidente norteamericano viajará a Francia para participar del G7, en Evián, por lo que hay expectativa por su posible presencia el viernes en Suiza para ser él quien firme acuerdo.
Trump criticó duramente a Israel por el ataque en Beirut, que amenazaba con poner en peligro los esfuerzos diplomáticos. El máximo responsable de seguridad de Irán advirtió que el Líbano es una de las “líneas rojas” de Teherán en las negociaciones.


































