El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE), Miguel Aguilar, advirtió que la falta de generación y los elevados costos de algunos contratos están agravando la situación financiera de la ENEE y contribuyendo a los racionamientos de energía que se registran en el país.

Cuestionó que la empresa estatal tenga que comprar combustible diésel para trasladarlo a las plantas generadoras y señaló que el sindicato se ha pronunciado en contra del contrato suscrito durante la pasada administración, en especial el de Cechsa-Brassavola ubicada en Villanueva, departamento de Cortés.

Contrato de Brassavola costará más de L2.000 millones anuales en cargos fijos

Se trata de contratos de arrendamiento que suman más de 400 megavatios de generación diésel, cuyo combustible debe ser adquirido por la propia ENEE. El elevado costo de operación dificulta que la institución pueda mantener disponible esta generación de manera permanente.

“Es lamentable que la ENEE tenga que comprar el combustible diésel para llevarlo a las plantas para que generen. Esto le sale extremadamente caro a la empresa”, apuntó.

Sostuvo que la falta de recursos para adquirir combustible de manera continua también está relacionada con los racionamientos, por lo que consideró urgente impulsar un proceso de licitación de potencia nacional e internacional, con diferentes tecnologías de generación y mejores precios para el sistema eléctrico.

El incremento actual en el precio del diésel, representa una presión adicional para las finanzas de la estatal eléctrica. Agregó que la generación bajo estos contratos puede alcanzar costos superiores a 45 centavos de dólar por kilovatio-hora, de acuerdo con sus estimaciones.

El dirigente también se refirió al impacto de estos costos en las tarifas eléctricas. Recordó que durante el trimestre anterior se habría generado un ajuste de 22,5%, mientras que el Gobierno aplicó un incremento de 12,48%, dejando una diferencia cercana al 9 % que, según explicó, tendría que ser absorbida por la institución o por el Gobierno por la decisión de congelar las tarifas.

“Esto no va a ir al usuario, pero sí lo tiene que pagar la institución. La ENEE no tiene capacidad para absorber esos valores”, advirtió.

Ante este panorama, el STENEE reiteró su llamado a desarrollar un verdadero proceso de licitación de potencia que permita sustituir progresivamente contratos de generación considerados de alto costo y garantizar energía a precios más competitivos.

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