Por Mario Coyoy/ Joshua Rivera, Tax & Legal de Deloitte
Desde el 2022 en Honduras, el Servicio de Administración de Rentas (SAR) ha venido fortaleciendo los pilares de su transformación digital posicionando la Oficina Virtual como una herramienta estratégica para la gestión tributaria de personas naturales y jurídicas.
Este canal digital, que inicialmente surgió como medio de cumplimiento, ha evolucionado hacia un entorno de control tributario en tiempo real, facilitando y agilizando los procesos.
La Oficina Virtual del SAR permite a los contribuyentes cumplir con la mayoría de sus obligaciones formales que van desde la presentación de declaraciones y anexos, hasta la recepción de requerimientos, seguimiento de trámites y, en ciertos casos, notificaciones electrónicas vinculadas a procesos de fiscalización.
En el contexto específico de los precios de transferencia, la digitalización ha generado un entorno de cruce sistemático de información entre formularios como el de la Declaración Informativa de Operaciones con Relacionados (DIOR), los formularios anuales SAR-925, y otros datos de ingresos, costos y márgenes operativos.
Este entorno digital plantea nuevos desafíos para los contribuyentes con operaciones intragrupo, es decir empresas que pertenecen al mismo grupo económico o corporativo (matriz, filiales, subsidiarias, sucursales y/o empresas relacionadas) y que realizan transacciones entre sí, especialmente en relación con:
- La consistencia entre lo declarado en distintos formularios
- La exactitud en la codificación de los tipos de transacciones, y
- La oportunidad en la atención de requerimientos enviados digitalmente.
Entre las inconsistencias más comunes que podrían ser detectadas por la administración tributaria se encuentran:
- Diferencias entre ingresos declarados en la DIOR versus el formulario SAR-925
- Errores en la identificación del país o parte relacionada
- Omisiones en las operaciones de tipo financiero o servicios intragrupo
Enfoque preventivo y no reactivo
En estos casos, se vuelve clave que los equipos contables y fiscales adopten un enfoque preventivo en lugar de reactivo. Lo que implica revisar sus sistemas de documentación, automatizar la trazabilidad de datos entre áreas internas y validar con anticipación la congruencia entre declaraciones.
Cabe resaltar que la Oficina Virtual ya no es solo una herramienta de cumplimiento, es una ventana que le permite al SAR visualizar con precisión el comportamiento fiscal de cada contribuyente.
Por tanto, las buenas prácticas de cumplimiento no son opcionales, sino indispensables, razón por la que es recomendable asesorarse de expertos en la materia y prevenir ajustes, requerimientos y sanciones por los incumplimientos en las declaraciones a lo largo del año fiscal.






























