El sector financiero aportó el 3,1% del crecimiento anual, según el BCH

En 2025, la economía de Honduras registró un crecimiento de 3,8%, mayor al 3,6% alcanzado en 2024. El PIB fue impulsado por el sector financiero que aportó un 3,1% del total, informó el Banco Central de Honduras (BCH).

En el último trimestre de 2025, el crecimiento fue de 0,4%, respecto al trimestre previo. En el cuarto trimestre de 2025, el PIBT creció 2,9% interanualmente en su serie original, respecto al trimestre previo.

El crecimiento coincide con la proyección del FMI de octubre de 2025

«El resultado anual, explicado desde la perspectiva del gasto, evidencia un fortalecimiento de la demanda interna, impulsada principalmente por el Gasto de Consumo Final, contribuyendo con 3.9 puntos porcentuales (pp) a la variación anual», destaca el BCH.

El gasto de consumo fue respaldada en parte por los mayores ingresos provenientes de remesas familiares, que al cierre de 2025 presentaron un incremento de 31,3% equivalente en lempiras.

Por el contrario, el sector externo ejerció una presión negativa sobre el desempeño global, tras la disminución en las Exportaciones y alza en las Importaciones, que en conjunto aportaron de forma negativa en 3.1 pp al resultado económico de 2025.

Motor financiero

El comportamiento anual estuvo sustentado principalmente por las actividades de Intermediación Financiera que aportó un 3,1%.

Además la Agricultura, Ganadería, Caza, Silvicultura y Pesca (0,4%) e Industria Manufacturera (0,3%). En línea con este desempeño, también se observó un incremento en la recaudación tributaria.

Desde el enfoque del gasto, el resultado del PIB se sustentó en la demanda interna, destacando el gasto de consumo privado y público como principal componente del crecimiento, seguido por la inversión que también incidió positivamente la acumulación de inventarios, especialmente de materias primas (aceites, maquinaria y equipo y productos químicos, entre otros), y por la ejecución de inversión pública en rehabilitación de carreteras.

En el ámbito del comercio exterior, las exportaciones disminuyeron, en respuesta a menores pedidos de bienes textiles y de productos agroindustriales; en tanto las Importaciones observaron un crecimiento atribuido a la mayor demanda de insumos de productos de plástico, farmacéuticos, hierro, acero y combustibles.

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