Edificio de la Secretaría de Finanzas

La ejecución presupuestaria 2026, que cuenta con un superávit del 20%, registra una ejecución del 55,2% hasta ayer domingo, según datos preliminares de la Secretaría de Finanzas.

Se trata de un gasto de «245.587 millones de lempiras» de los 444.335 millones de lempiras aprobados. Se trata de un retraso de casi dos meses, que se debe, según Finanzas, a la tardía aprobación del Congreso Nacional tras la reformulación del gasto aprobado por el gobierno anterior.

El ministro de Finanzas, Emilio Hernández, sostuvo que la ejecución aumentará durante los próximos meses, debido al avance de la inversión pública y al comportamiento del gasto corriente.

La mayor parte del gasto corriente son los salarios que actualmente registran una ejecución del 60,39% con «70.792 millones de lempiras», hasta el 6 de septiembre.

Las transferencias y donaciones son la segunda partida gubernamental con 44.876 millones gastados (58,50%) y los servicios no personales (gastos administrativos) suman 42.182 millones de lempiras el 64,44% de lo presupuestado para este rubro.

El pago del servicio de deuda pública significó 38.009 millones de lempiras, el 46,44% de lo aprobado.

Para el próximo año, Finanzas proyecta un aumento del 2,9% (L13.000 millones), que sería destinado en su mayoría al gasto corriente, pago de deuda y mayores transferencias a municipalidades comprometidas por el gobierno.

Ejecución servir para revisar gasto

Para la expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Liliana Castillo, en lugar de aprobar más recursos, el Gobierno debería mejorar la ejecución del presupuesto vigente y priorizar la inversión productiva.

Castillo explicó que el presupuesto originalmente autorizado en 2025 fue de aproximadamente 444,000 millones de lempiras, pero posteriormente fue modificado y actualmente se acerca a los 450,000 millones, lo que ya representa un incremento.

La baja ejecución presupuestaria constituye uno de los principales argumentos para cuestionar un nuevo incremento, según Castillo.

Destacó que algunas instituciones apenas han ejecutado alrededor del 25% de los recursos asignados, concentrando el gasto principalmente en salarios, compra de bienes y servicios y pago del servicio de la deuda, rubros más fáciles de ejecutar.

El mayor problema se encuentra en la inversión productiva. Explicó que en países en desarrollo esta debería representar al menos un 20% de la ejecución presupuestaria, pero en Honduras apenas alcanza cerca del 5%, y de ese monto solo se ha ejecutado aproximadamente el 32%.

Para Castillo la prioridad de Finanzas debería ser contener el crecimiento del gasto. Debido a que una parte importante del presupuesto se financia mediante deuda, lo conveniente sería «mantener un presupuesto similar al de 2026, revisar el funcionamiento de las instituciones que presentan bajos niveles de ejecución y trasladar recursos hacia proyectos de inversión productiva».

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