EEstados Unidos lanzó este domingo una andanada de ataques contra Irán, después de informar de las primeras muertes de militares estadounidenses desde que se reanudaron las hostilidades con la república islámica.
En la octava noche consecutiva de bombardeos, Estados Unidos atacó instalaciones militares iraníes, así como de «las fuerzas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica que lanzaron ataques contra miembros de las fuerzas estadounidenses en Jordania el 17 de julio», señaló el Mando Central de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) en un comunicado.
El ejército estadounidense anunció el sábado la muerte de dos militares, los primeros desde la reanudación de las hostilidades del 7 de julio, y la desaparición de un tercero en «ataques con misiles y drones» atribuidos a Irán el viernes en Jordania.
Los bombardeos continuarán el lunes, mientras Teherán respondía con ataques contra sus vecinos del Golfo y reivindicaba una incursión contra un centro de mando «enemigo» en Siria.
El ejército estadounidense comenzó «a llevar a cabo una nueva serie de ataques contra Irán» a las 23H00 GMT del domingo, escribió en X el Comando Central de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom).
«Los ataques seguirán degradando las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar buques comerciales y marinos civiles que transitan por el estrecho de Ormuz», agregaron.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que los últimos ataques militares contra Irán fueron en honor a los miembros de las fuerzas armadas estadounidenses muertos en los últimos días.
Dos militares estadounidenses murieron el viernes en ataques iraníes contra una base en Jordania, y otro soldado murió el domingo durante la destrucción controlada de municiones sin explotar procedentes de un dron iraní en el norte de Irak.
Con ello subió a 17 el número de militares estadounidenses fallecidos desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
En el lado iraní, el último balance oficial, publicado el viernes por el Ministerio de Salud da cuenta de 50 muertos y más de 500 heridos desde la reanudación de los combates a comienzos de julio.
Un protocolo de acuerdo firmado entre Irán y Estados Unidos el 17 de junio, que se suponía debía abrir un ciclo de negociaciones de paz, se derrumbó con la reanudación de las hostilidades entre ambos países, enfrentados por el control del estrecho de Ormuz.
Esta vía estratégica, por donde transitaba antes de la guerra una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos, está de nuevo bloqueado por Irán desde la reanudación de las hostilidades con Estados Unidos, mientras volvió a imponer un cerco a los puertos iraníes.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo el domingo por la noche que Irán utiliza el estrecho «como instrumento de presión contra el mundo».
Agregó que aún existe una vía diplomática, pero que «tiene que ser algo real».
Buque en llamas
La agencia británica de seguridad marítima UKMTO informó el lunes de que un buque estaba en llamas en el estrecho, a unos 15 kilómetros al noroeste de la localidad omaní de Kumzar, sin precisar la causa del incendio.
Poco después, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, anunciaron que dos buques que intentaban pasar por le estrecho de Ormuz «explotaron y fueron detenidos».
En Kuwait, el ejército dijo haber enfrentado «ataques de drones hostiles iraníes».
Los Guardianes de la Revolución anunciaron posteriormente que habían atacado bases estadounidenses en ese emirato, donde un sistema de radares de alerta temprana quedó «completamente destruido».
El comandante militar central de Irán, Ali Abdolahi, advirtió que toda nueva agresión estadounidense se enfrentaría a «una respuesta decisiva y devastadora», según un comunicado difundido por la televisión estatal.
La Organización Iraní de Energía Atómica acusó a Estados Unidos de haber atacado la central nuclear en construcción de Darkhovin, en el suroeste del país.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) indicó que analiza esta información, y precisó que la central en construcción «no contenía ningún material nuclear durante la última visita» de sus representantes.
El director del OIEA, el argentino Rafael Grossi, «reiteró su llamado a la moderación» militar en las cercanías de todos los sitios nucleares.
































