La deuda flotante del gobierno general sigue en alza y alcanzó los 24.600 millones de lempiras al 18 de mayo de 2026, según el último informe económico mensual del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).
Ese monto, que representa el 2.4% del Producto Interno Bruto (PIB), se refiere a obligaciones de pago a corto plazo por bienes y servicios ya recibidos que están pendientes.
Del total, el 51% corresponde a las empresas públicas nacionales, con el 99% de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) concentra el 99 por ciento, principalmente por obligaciones con generadores de energía. La administración central representa el 48% de la deuda flotante, distribuida entre 82 instituciones.
Las autoridades de Finanzas anuncieron en febrero que la deuda flotante dejada por la administración anterior fue de 24.100 millones de lempiras, pero que la asumieron por tratarse de un proceso «normal» que ocurre en los cambios de administración.
Es así que se mantienen las obligaciones de pago a corto plazo del Estado por bienes, servicios o salarios ya recibidos pero que aún no han sido liquidados.
Esta obligación a corto plazo se distribuye y afecta las finanzas estatales y a la ENEE. En el caso del gobierno central abarca pagos pendientes a proveedores, constructores, sueldos de empleados de la salud (Sesal) y planillas de educación.
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El principal riesgo de este tipo de deuda es que transfiere obligaciones no presupuestadas al siguiente ejercicio fiscal, afectando la liquidez de los contratistas del Estado y presionando el gasto público general.
El informe económico, en base a cifras de la Secretaría de Finanzas, fue presentado por Yeny Antúnez, Oficial de Política Económica del Cohep, que incluye el monitoreo del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) que, a marzo de 2026, registró un incremento acumulado de 4 por ciento y la inflacion a abril de 3,12%.


































