La construcción de tres hospitales financiados con fondos nacionales fue suspendida temporalmente tras la recomendación del Ministerio Público y el Tribunal Superior de Cuentas (TSC) mientras se desarrollan investigaciones sobre la ejecución de las obras, informó el presidente Nasry Asfura.
La administración anterior inició la construcción de ocho hospitales de los cuales tres estaban siendo desarrollados con recursos estatales: los centros hospitalarios de Salamá, Ocotepeque y Olancho.
De acuerdo con el mandatario, a su regreso al país, la suspensión obedece a la necesidad de revisar la viabilidad financiera del proyecto y el uso de los recursos públicos destinados a su construcción.
Y es que ejecutar estas obras habría significado «comprometer fondos nacionales» en un contexto de alta presión presupuestaria sobre el sistema sanitario, lo que —según sus palabras— podría afectar el pago de proveedores, la compra de medicamentos y la cobertura de planillas del sector salud.
“Son proyectos financiados con fondos nacionales que no existen en la disponibilidad real, porque significaría dejar de atender obligaciones urgentes del sistema de salud”, afirmó.
El presidente señaló que tanto el Ministerio Público como el TSC solicitaron detener la construcción de los hospitales mientras se emiten dictámenes definitivos sobre los procesos administrativos y financieros vinculados a los proyectos.
El Gobierno informó que tres de los ocho hospitales proyectados siguen en ejecución, ya que cuentan con financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el BID, lo que permite continuar su desarrollo bajo esquemas de cooperación internacional.
Inversión en hospitales públicos
Simultáneamente con la suspensión de las nuevas obras, el Ejecutivo anunció que incrementará la inversión en hospitales en funcionamiento como parte de una estrategia para fortalecer la capacidad de atención del sistema público de salud.
La decisión reaviva el debate en Honduras sobre la sostenibilidad, planificación y prioridades en la infraestructura hospitalaria nacional.
Entre los centros priorizados están el Hospital Escuela, San Felipe, Leonardo Martínez, El Tórax, así como los hospitales de El Progreso y Puerto Cortés, considerados piezas esenciales en la red hospitalaria nacional.
La administración central sostiene que este enfoque busca “mejorar la operatividad de los centros existentes” ante las limitaciones presupuestarias y la necesidad de garantizar la atención inmediata a la población.
La suspensión de los proyectos reaviva el debate sobre planificación y sostenibilidad de la infraestructura hospitalaria en Honduras, en un contexto en el que el sistema de salud enfrenta retos como el abastecimiento de medicamentos, la sobrecarga hospitalaria y la falta de personal especializado en ciertas regiones por ende se deben fortalecer las gestiones financieras.



































