El informe de Potencia Honduras y ASJ revela que el 65 % del déficit financiero es por pérdidas de energía
A julio de 2026, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) registró un déficit acumulado de L11,187 millones, donde los ingresos por venta de energía cubren el 65% de sus gastos totales, según la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) a través de la iniciativa Potencia Honduras.
El informe “El agujero que sigue creciendo: Urge un plan que sí funcione para reducir pérdidas de energía”, la ONG señala que las pérdidas de energía representan la causa principal de esta brecha financiera al sumar L8,469 millones entre enero y julio de este año, lo que explica el 65% del déficit operativo de la estatal.
Para financiar este bache operativo, el Estado ha colocado L10,250 millones en bonos en lo que va de 2026, elevando la deuda histórica de la ENEE que ya acumulaba L124,458 millones, «con un aumento de L20,000 millones en apenas 14 meses».
A esta cifra se suma el subsidio y transferencia estatal proveniente de los impuestos (L11.500 millones anuales en los últimos cuatro años). ASJ estima que el servicio empeoró hasta alcanzar «165 horas promedio sin luz por usuario al año en 2025», situando a Honduras como el país con más apagones de Centroamérica.
El informe, que usa datos de la Secretaría de Finanzas y la ENEE, cuestiona los desembolsos (L23,180 millones) a la concesionaria Empresa Energía Honduras (EEH), y de L12,800 millones en el Programa Nacional de Reducción de pérdidas (PNRP), que no bajaron las pérdidas y las dejaron en 27,17% y 34,55%, respectivamente.
«Iniciativas aisladas para reducir perdidas no son suficientes si la gobernanza de las empresas estatales se sigue manejando por criterios clientelares y no por méritos técnicos; la despolitización de la ENEE y el fortalecimiento de un regulador independiente son indispensables para blindar la factura país», señala el informe de Potencia Honduras.
El informe destaca además que L10,612 millones se pierden anualmente por causas no técnicas asociadas al hurto, conexiones clandestinas y manipulación de medidores, un fenómeno agravado por más de 290,000 usuarios que aguardan la instalación de un contador y 350,000 familias a quienes se les facturan consumos promediados.
«Una recuperación de L 3,401 millones al año, equivalente a L 9.3 millones de lempiras por día, sería factible si el Gobierno ejecuta un plan de rescate focalizado que reduzca las pérdidas al 15% en los 20 circuitos más problemáticos del país, de los cuales 14 están concentrados en el Valle de Sula», apunta el informe.
El capítulo en Honduras de Transparencia Internacional, señaló la urgente necesidad de contar con un equipo técnico con experiencia e integridad, la supervisión independiente, la liquidación transparente del PNRP, la aplicación de sanciones penales al fraude y la publicación de un nuevo plan con línea base, metas e indicadores verificables de recuperación, responsables definidos y rendición de cuentas periódica, que garantice que no se vuelvan a malgastar los recursos de la población.
«Cada lempira que absorbe la mala gestión del sistema eléctrico es un lempira menos para escuelas, hospitales públicos, medicamentos y patrullas de seguridad», concluyó la representación de Potencia Honduras.









































