Se manifiestan dudas sobre posición presidencial con intervención vía FFAA
A días de los comicios electorales en Honduras, la preocupación política se incrementó en el Congreso de Estados Unidos y en la OEA.
En el Congreso estadounidense y en la Organización de Estados existe idéntica preocupación: que Xiomara Castro -presidenta de Honduras- intervenga con las Fuerzas Armadas para evitar que la oposición gane los comicios del próximo 30 de noviembre.
Desde esta perspectiva, la titular del Subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, Elvira Salazar, convocó a una audiencia especial para escuchar a Cralos Trujillo, Deborah Ullmer y Enrique Roig, tres expertos en Honduras.
La sala 2.200 del Rayburn House Office Building estaba desbordada por un asunto regional que puede marcar un punto de inflexión en la coyuntura de América Latina. Elvira Salazar (republicana) y Joaquín Castro, (demócrata), durante la audiencia especial en la Cámara de Representantes, (Washington, Estados Unidos)
“La responsabilidad del gobierno de los Estados Unidos, de este comité y del Comité de Asuntos Exteriores del Congreso es velar porque Honduras prevalezca la libertad y la democracia. Hace cuatro años, el pueblo hondureño eligió a una presidenta socialista que se llama Xiomara Castro. La señora Castro se ha declarado, con sus propias palabras, admiradora de Fidel Castro y de Hugo Chávez. Yo no tengo que explicar lo que estos dos señores han hecho en sus países. La miseria, el exilio y la represión hablan por sí solos», aseguró la representante Salazar cuando inició la audiencia.
Y añadió: “Este comité le está enviando un mensaje contundente y claro a las Fuerzas Armadas que es respaldado por el Departamento de Estado y por la administración del presidente Donald Trump: Honduras tiene que celebrar elecciones libres, justas y transparentes, sin intimidación, sin colectivos, sin actas robadas, sin interferencia extranjera. Los Estados Unidos tiene puestos sus ojos este próximo 30 de noviembre en Honduras».
A su turno, el representante demócrata Joaquín Castro cuestionó la estrategia de Donald Trump respecto a América Latina -con menciones directas a Venezuela, El Salvador y México- y a continuación exigió transparencia electoral en las elecciones hondureñas.
“El gobierno hondureño declaró un estado de excepción en 2022, restringiendo las libertades civiles y el debido proceso, y restringió significativamente la capacidad de la sociedad civil para actuar libre e independientemente. También hemos visto altos niveles de violencia e intimidación contra candidatos, periodistas y líderes de la sociedad civil en todo el espectro político, lo que puede enfriar la participación y socavar aún más la confianza en los resultados electorales. Esta es una situación difícil que los funcionarios hondureños, los candidatos y la sociedad civil tendrán que navegar si quieren preservar su democracia», sostuvo el representante demócrata.
El Departamento de Estado tiene muchísima preocupación por las elecciones en Honduras, y a través de su misión diplomática en la OEA -junto a Antigua y Barbuda, Argentina, Ecuador y Praguay- solicitó una reunión extraordinaria del Consejo Permanente que fue convocada para el 25 de noviembre.
Christopher Landau está a cargo del tema en la Secretaría de Estado, y en la OEA no demoraron un segundo en conceder la reunión extraordinaria del Consejo Permanente.
El Canciller, Javier Bu Soto, se tomó un avión en Tegucigalpa y voló de urgencia al DC. Bu Soto fue recibido por Albert Ramdin -secretario General de la OEA-, horas antes de la audiencia especial en el Capitolio.
Fue un cónclave amable que no le resultó al canciller hondureño: la reunión pedida por Estados Unidos no se podía suspender de ninguna manera. Ramdin, con años de trajín diplomático, utilizó su cuenta en X para mantener las formas y ocultar la derrota de Bu Soto.
“El Canciller Bu Soto también proporcionó detalles sobre el clima político, los temas clave y el sentir ciudadano en el país antes de las elecciones. Reafirmé que las elecciones deben estar libres de toda interferencia política por parte de las instituciones del Estado”, posteó Ramdin.
En EEUU y la OEA, se cuestiona a la Presidenta Castro por ser aliada regional de Venezuela, Cuba y Nicaragua, y siempre ha negado que Nicolás Maduro hizo fraude para perpetuarse en el poder pese a su derrota electoral ante Edmundo González.
En este contexto, la presidenta de Honduras dispuso extender el estado de excepción hasta el 26 de diciembre (rige desde diciembre de 2022), lo que implica “la suspensión de las garantías constitucionales” y permite “detener a las personas que se consideren responsables de asociarse, ejecutar o tener vinculaciones en la comisión de delitos y crímenes”
Con esta norma inconstitucional, Castro puede condicionar la campaña electoral y detener a los candidatos presidenciales sin prueba fehaciente.
La campaña presidencial en Honduras tiene tres candidatos: Rixi Moncada (oficialista), Nasry Asfura (opositor) y Salvador Nasralla (opositor y ex designado de Xiomara Castro).


































