Después de 13 años, Honduras volvió a convocar a una subasta de espectro radioeléctrico, en esta oportunidad, para brindar servicios 4G y dejar abierta la puerta para evolucionar hacia 5G.

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) publicó las bases del Concurso Público Nacional con el que pondrá a disposición del mercado tres bloques de espectro en la banda de 1700/2100 MHz que serán para los actuales prestadores de los servicios móviles del país: Claro, Tigo y Hondutel.

El objetivo de esta nueva licitación es ampliar la capacidad de los servicios móviles que tienen una penetración de casi 70 por ciento en este país. El objetivo del regulador es adjudicar tres bloques nacionales de 20 MHz (10 Mhz para subida y 10 MHz para bajada), cada uno con un precio de 8 millones de dólares.

Los bloques que se pondrán a disponibilidad serán los de 1750-1760/2150-2160 MHz, 1760-1770/2160-2170 MHz, y 1770-1780/2170-2180 MHz.

El mecanismo elegido para adjudicar estos bloques es el de Subasta de Reloj Combinatoria (CCA, por sus siglas en inglés) que separa la oferta económica de la asignación de los bloques de espectro en disponibilidad. El proceso será presencial, momento en que se presentarán las ofertas a sobre cerrado ante el Comité de Subasta. Quienes representen a los operadores en ese proceso se encontrarán en salones separadas, aislados físicamente y sin poder comunicarse mediante dispositivos electrónicos con el exterior con el objetivo de que el proceso sea transparente.

¿Cómo será la subasta?

Esta subasta se desarrollará en dos etapas. En la primera, los operadores interesados competirán por la cantidad de bloques que quieran comprar. Si la demanda es mayor a los tres bloques disponibles (porque los tres quieren los tres bloques, por ejemplo), el precio base se incrementará en un 10 por ciento en cada ronda hasta que esa demanda se ajuste a la oferta existente.

Definidos los bloques que tendrá cada interesado y el precio ofertado, se avanzará hacia la segunda etapa para definir qué bloque quedará para cada uno. Si un operador quiere uno en específico podrá ofrecer un monto adicional para quedarse con él.  En caso de que un candidato haya ganado dos bloques tendrá la obligación de ofertas por posiciones contiguas.

Pero si en la primera fase quedan bloques disponibles, el regulador activará una fase suplementaria destinada a que ese remanente sea adquirido, siempre con un valor superior a la suma de los precios base de la etapa inicial. Es decir, una medida destinada a que el espectro vaya sí o sí al mercado. Por el contrario, en caso de que un mismo operador se haga de los tres bloques en la primera vuelta, las etapas siguientes no se realizarán y resultará el adjudicatario.

Hay un límite. La Conatel estableció un tope de espectro de 160 MHz para servicios móviles. Y aquí se deja ver cómo podría posicionarse cada operador de cara a este proceso ya que Claro posee 120 MHz de espectro, Tigo ostenta 90 MHz y Hondutel, 40 MHz, según datos del Banco Mundial. 

El total asignado asciende a 250 MHz, uno de los niveles de adjudicación de bandas de frecuencia más bajo de la región que, con esta licitación, permitirá ampliar servicios móviles.

Otro punto relevante en el marco del concurso público es que si solo un operador supera la etapa de precalificación, la subasta podrá declararse fracasada ya que, de lo contrario, el regulador considera que la competencia podrá quedar afectada.

Si el proceso avanza con normalidad, los adjudicatarios tendrán que pagar lo ofertado para, luego, asumir obligaciones detalladas por la Conatel. Esas exigencias pasan por otorgar 200 líneas móviles con voz y 20 GB de datos por mes, además de 300 accesos fijos inalámbricos (FWA) con una velocidad mínima de 10 Mbps de descarga y 50 GB de datos por mes, que deberán cumplirse en un plazo máximo de 14 meses.

El pliego también advierte que, en caso de que algún bloque no se adjudique, quedará reservado para el desarrollo de Redes No Terrestres (NTN) y servicios satelitales directo al dispositivo (direct to cell, D2C) para evolucionar hacia servicios ya disponibles en algunos países de la región, como Chile.

Si el proceso resulta exitoso, la Conatel se asegura una recaudación mínima de 24 millones de dólares aunque esa cifra podría subir si, como se mencionó previamente, hay más interesados en uno o más bloques.

El período de consulta se mantendrá abierto hasta el 7 de agosto. Para el 17 de agosto está prevista la precalificación y se contemplará la posibilidad de subsanar errores entre el 18 y el 24 de ese mismo mes.

La subasta de estos tres bloques de espectro para 4G y avanzar hacia 5G está prevista para el 26 de agosto, la adjudicación se concretará el 31 de agosto y el 3 de septiembre los operadores tendrán que pagar lo comprometido. La entrega de licencias se efectuará el 8 de septiembre, tal como se puede leer en la convocatoria, aquí. Con este esquema, las obligaciones surgidas del concurso tendrán que cumplirse a finales de 2027, como máximo.

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