En una comparecencia pública casi a las 06:30 de la noche de este martes 30 de diciembre, la consejera presidenta Ana Paola Hall, acompañada de la consejera vocal Cossette López Osorio y del consejero Carlos Enrique Cardona informaron sobre la composición de la Presidencia de la República reafirmando a Nasry Juan Asfura Zablah como gobernante para los próximos cuatro años (2026-2030).
Igualmente lo hicieron con los 128 diputados al Congreso Nacional, los 20 diputados al Parlamento Centroamericano y las 298 Corporaciones Municipales.
La declaratoria, sin precedentes en la vida democrática del país a través de un proceso en el que la propia consejera presidenta Ana Paola Hall denunció que desde la institucionalidad se buscó por todos los medios boicotear el proceso electoral.
La elección cerró reñida a nivel presidencial con menos de un punto de diferencia entre las principales fuerzas políticas centenarias de la mano de Nasry Asfura que ya es el presidente electo y Salvador Nasralla del Partido Liberal.
En tanto el izquierdista Partido Libertad y Refundación apenas obtuvo un distante tercer lugar con menos de 20% de los votos.
En el nivel legislativo la mayoría de los escaños los obtuvo el Partido Nacional con 49 curules seguido del PL con 41, mientras Libre redujo su cuota legislativa a 35 diputaciones, Pinu-SD 2 y DC 1.
De los 298 gobiernos locales los nacionalistas ganaron 151, los liberales 76, Libre 69, Pinu 1 y 1 independiente.
Las diferencia mínimas en por lo menos 30 alcaldías hacen prever que el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) será el órgano donde se diriman estas corporaciones municipales de acuerdo a lo dispuesto en la normativa electoral vigente.
Las elecciones estuvieron marcadas por la intervención del Partido oficialista (Libre), cuyo representante ante el CNE se rehusó a participar en la parte final del proceso e hizo denuncias de fraude.
La presencia de la observación electoral con delegaciones reputadas como la de la Unión Europea, Organización de Estados Americanos, representaciones de organismos internacionales, visitas de congresistas y misiones especiales, dieron fe del proceso descartando cualquier fraude.






























