Los precios del petróleo bajaron ligeramente en la sesión asiática de este martes, ya que las preocupaciones sobre el suministro disminuyeron tras la reanudación de actividades en el principal centro de exportación de Rusia, mientras los inversores se mantienen cautelosos sobre las perspectivas de tasas de la Reserva Federal.
Los futuros del crudo Brent con vencimiento en enero caían 0,6% a $63.83 por barril, mientras que los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) también bajaron 0,6% a $59.54 por barril.
Las operaciones de carga en el puerto de Novorossiysk en la costa del Mar Negro se reanudaron el domingo, terminando una suspensión de dos días provocada por un ataque con misiles y drones atribuido a Ucrania.
La interrupción redujo brevemente alrededor de 2.2 millones de barriles diarios de exportaciones, aproximadamente el 2% del suministro global de petróleo. Con las operaciones restauradas antes de lo esperado, parte de la prima de suministro a corto plazo se desvaneció y ayudó a ejercer presión a la baja sobre los precios del crudo.
Mientras tanto, los riesgos de suministro a largo plazo siguen bajo los reflectores. El Departamento del Tesoro de EEUU informó que las sanciones impuestas a las principales petroleras rusas Rosneft y Lukoil ya están reduciendo los ingresos petroleros de Moscú y se espera que disminuyan los volúmenes de exportación con el tiempo.
Las sanciones establecen un plazo hasta el 21 de noviembre para que las empresas finalicen sus negocios con estas compañías, generando preocupación sobre futuras interrupciones.
En cuanto a la demanda, los operadores también están muy centrados en la postura de la Fed. El gobernador Christopher Waller ha argumentado que el debilitamiento del mercado laboral estadounidense justifica un recorte de tasas en la reunión de diciembre, citando señales de estancamiento en la contratación y el aumento de discusiones sobre despidos.
Esa señal moderada contrasta con otros funcionarios de la Fed y varios presidentes regionales que recientemente abogaron por un enfoque más cauteloso dado que la inflación sigue siendo elevada.
Con el cierre del gobierno habiendo retrasado datos clave, incluido el informe de empleo de septiembre que se publicará el jueves, la incertidumbre sobre el momento de la política es elevada.
Esta incertidumbre política es importante para los mercados petroleros porque las tasas de interés más altas reducen el crecimiento económico, pesan sobre la demanda de combustible y tienden a fortalecer el dólar estadounidense, haciendo que las materias primas cotizadas en dólares, como el crudo, sean menos atractivas. En contraste, un recorte de tasas impulsaría las perspectivas de demanda, aliviaría el dólar y elevaría los precios del petróleo.



































