La calificadora de riesgo Moody´s se refiere a la banca latinoamericana

La banca hondureña tendría una mayor demanda de crédito en 2026, luego de un 2025 con menor dinamismo debido a la incertidumbre electoral y a tasas de interés altas, según el análisis de la calificadora de riesgos Moody’s.

«La rentabilidad del sistema seguirá sosteniéndose por un adecuado manejo del margen financiero, mientras que la solvencia se mantendría estable seguido de la implementación de colchones de conservación de capital, aunque persisten desafíos diferenciados entre entidades», destaca la firma.

En 2025, el crédito creció solo 3,8%, muy por debajo del promedio de 16,1% de 2022-2024, debido a la incertidumbre electoral y a tasas de interés más elevadas, lo que limitó la demanda principalmente al consumo y sector inmobiliario.

El crédito en el sector financiero creció 4,8% en 2025

Moody’s Local prevé para 2026 una recuperación gradual del crédito empresarial, aunque su crecimiento seguirá siendo menor que el promedio de años anteriores.

La calidad de la cartera, si bien se mantiene en valores adecuados, mostró un moderado deterioro en 2025, con una razón de morosidad de 2,6% según la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), aumentando desde 2,2% en 2024. La cobertura de reservas se redujo, aunque continúa siendo suficiente para dotar a la banca de una capacidad de absorción de pérdidas apropiada.

La exposición al riesgo cambiario se mantiene moderada, siendo menor que las de otros países de la región, con un 23,9% de la cartera expresada en moneda extranjera, y una posición abierta en moneda extranjera equivalente a 10,7% del patrimonio. Esta exposición, además de una perspectiva de movimientos cambiarios controlados para el 2026, limita el impacto de fluctuaciones inesperadas del tipo de cambio en los resultados de la banca.

Rentabilidad sostenida
En 2025, el sistema bancario alcanzó un ROE de 13%, superando el 12,3% de 2024, a pesar de la desaceleración del crédito. Estos resultados estuvieron sustentados en un mayor rendimiento de los activos, especialmente por el mayor crecimiento de la cartera de consumo, junto con una gestión eficiente del costo de fondos.

Ganancias bancarias aumentaron 17% en 2025

«En 2026, se espera que la rentabilidad mantenga una trayectoria positiva, apoyada en una mayor actividad crediticia; no obstante, el ritmo de crecimiento de las ganancias podría moderarse debido a un aumento del gasto en reservas crediticias vinculadas al crédito de consumo y a una posible desaceleración en el crecimiento de las remesas, lo que podría incidir en la capacidad de pago de los hogares», destaca Moody’s.

Sistema bancario con solidez de capital, pero algunos bancos enfrentan desafíos.

La capitalización del sistema bancario es buena y registró un aumento moderado en 2025, con la entrada en vigencia del nuevo colchón de conservación de capital de 2,5%, que se adicionó al límite regulatorio vigente de 10% para el Índice de Adecuación de Capital.

Así, al cierre de 2025, el indicador de capital regulatorio alcanzó 14,2%, frente al 13,5%
de 2024. Este aumento fue impulsado por el menor crecimiento de la cartera crediticia y por un ritmo adecuado de generación interna de capital, permitiendo que los niveles de solvencia se aproximen a parámetros más prudenciales y comparables con los observados en otros países de la región.

La banca hondureña, en su conjunto, exhibe una buena capitalización; sin embargo, algunos bancos grandes y sistémicamente importantes presentan un excedente de capital más limitado, reflejado en un Índice de Adecuación de Capital inferior a 13%. Esto podría llevarlos a ajustar su apetito de riesgo con el objetivo de cumplir con los límites regulatorios vigentes.

Liquidez apropiada
La liquidez del sistema se fortaleció en 2025 debido a la menor demanda del crédito y al crecimiento de remesas por encima del 25%, lo que impulsó los depósitos un 10,2%. Esto reforzó la estructura de fondeo, elevando la participación de los depósitos a más del 84% y reduciendo la dependencia del fondeo externo.

La cobertura de liquidez (efectivo más inversiones sobre depósitos corrientes y de ahorro) alcanzó 66,6%, el nivel más alto de los últimos cuatro años. No obstante, la agencia estima que en 2026, estos niveles podrían retornar hacia el de años previos ante una mayor demanda del crédito y una moderación en el crecimiento de las remesas, aunque manteniéndose en rangos adecuados.

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