El Banco Mundial rebajó este jueves su previsión de crecimiento global para 2026 a 2,5% debido a la guerra en Oriente Medio, y señaló que el crecimiento podría ralentizarse hasta situarse en tan solo 1,3% si las interrupciones en el suministro energético resultan más graves y provocan tensiones importantes en los mercados financieros.
El crecimiento mundial alcanzó 2,9% en 2025, indicó el banco en su informe semestral «Perspectivas Económicas Mundiales», lo que supone un aumento de 0,2 puntos porcentuales con respecto a su estimación de enero. Su previsión para 2026 es 0,1 puntos porcentuales inferior a la de enero, la más baja registrada desde la pandemia de Covid-19 que comenzó a finales de 2019.
El Banco Mundial estima que Colombia crecerá 2,3% en 2026, una cifra inferior a 2,6% previsto para 2025. Además, la nueva proyección representa un recorte de 0,3 puntos porcentuales frente al cálculo divulgado en enero de este año, según el informe de perspectivas económicas para América Latina y el Caribe.
El banco redujo las previsiones para dos tercios de los países como consecuencia de la guerra, y los mayores recortes afectaron a los Emiratos Árabes Unidos, Irak y otros países de Oriente Medio cuyas exportaciones de energía se han visto muy afectadas por el conflicto.
Las sombrías perspectivas del Banco Mundial se producen cuando la guerra desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero se prolonga ya por cuarto mes. Ha provocado un fuerte aumento de los precios de la energía debido al cierre del estrecho de Ormuz, reavivado las presiones inflacionarias en todo el mundo y alimentado las expectativas de una política monetaria más restrictiva en muchos países.
El organismo proyecta una expansión de 2,4% en 2027 y de 2,7% en 2028, reflejando una recuperación gradual de la actividad económica. Sin embargo, el ritmo seguiría siendo inferior al de varias economías emergentes de la región. Hacia 2027 y 2028, la región aceleraría su crecimiento a un promedio de 2,5%, apoyada por recortes de tasas de interés y una recuperación de la inversión.
Dentro de América Latina, Colombia se ubicaría por encima de Brasil, cuya economía crecería 1,9% en 2026, pero por debajo de Argentina, que avanzaría 3,6%. El Banco Mundial señaló que América Latina y el Caribe crecerán 2,2% en 2026, afectada por la incertidumbre global, el conflicto en Medio Oriente y condiciones monetarias más restrictivas.
Señaló que el crecimiento podría desacelerarse hasta 2,1% si las interrupciones energéticas se prolongaran y los precios del crudo alcanzaran una media de $115 por barril este año, lo que podría impulsar la inflación hasta 4,4%. Las perspectivas empeorarían aún más, con una desaceleración del crecimiento hasta solo 1,3%, si la crisis energética afectara a los mercados financieros, lo que provocaría una bajada de los precios de la energía, una mayor volatilidad y una menor confianza, según indicó.
«Estos escenarios de riesgo muestran lo rápido que podrían deteriorarse las perspectivas si las presiones energéticas y financieras se refuerzan mutuamente», afirmó Ayhan Kose, economista jefe adjunto del Banco Mundial. Si la crisis energética desencadenara una crisis en los mercados financieros, la confianza podría erosionarse rápidamente, añadió.


































